En el año 2000, con el estreno de X Men, el director Bryan
Singer logró algo que hasta entonces se consideraba imposible: realizar una
película basada en personajes de historietas que fascinara al público y, al
mismo tiempo, impresionara a los críticos más exigentes. Esta película fue el
punto de partida para la que podemos llamar la era Marvel en el cine, que
perdura hasta la fecha.
Singer repitió este fenómeno con la respectiva secuela,
X-Men 2, considerada una de las mejores películas de este género. Luego, tras
abandonar la franquicia por intereses personales, 20th Century Fox presentó la
nefasta X-Men The Last Stand y la meramente comercial X-Men Origins Wolverine.
Ambas producciones dejaron un profundo desinterés en el público sobre esta
franquicia, por lo que el estreno de X-Men First Class, a pesar de contar con
el regreso de Singer como escritor y productor, no causaba muchas expectativas.
Pero, contra toda opinión, First Class se convirtió en la mejor película comercial del 2011 y logró un éxito de taquilla y crítica equiparable sólo al de la primera entrega de esta serie. Ahora, tres años después, Bryan Singer vuelve a ponerse detrás de las cámaras y en producción del siguiente episodio de esta saga, tomando como base una de las historias más relevantes en la mitología de los X-Men: Days of Future Past (Días del Futuro Pasado).




