Publicado
originalmente en Cultura Cómic (2 noviembre 2010)
Cuando escuché por primera vez acerca de la zombie
walk, en realidad no la tomé en serio. Pensé que no eran más que un
pequeño grupo de aficionados a las películas de zombies a quienes se les
ocurrió un día caracterizarse como tales para luego salir a tomar las calles
centrales de su respectiva ciudad. Pero la semana pasada comprendí dos cosas:
Que estos aficionados (como los mismos zombies) son más numerosos de lo que
imaginaba y que en últimamente el zombie se ha cotizado como un grandioso y
confiable activo en la industria del entretenimiento.
