Durante algunos años trabajé en una tienda de autos de
colección que también vendía en línea. Mucho de lo que sé ahora y aplicó a
través de Facebook y Mercado Libre lo aprendí ahí, pero una
lección que conocía de antemano (y creo que cualquier usuario de Internet lo sabe)
era no caer en las provocaciones de un comentario pasivo-agresivo, una crítica
malintencionada o un rumor mal infundado, cosas así. Y creí que mi jefe aquel
entonces también lo sabía, pues había visto como varias provocaciones de este
tipo se le resbalaban como aceite.
